JÓVENES Y RETORNO

La crisis económica y las medidas adoptadas por el Gobierno del Partido Popular para hacer frente a la misma han dejado una preocupante secuela en nuestro mercado laboral en términos de un nivel de paro muy elevado, rebajas salariales, precariedad inaceptable en las condiciones laborales y deterioro de la negociación colectiva.

La primera medida que adoptó el PP cuando llegó al poder fue su reforma laboral. Cuatro años después, el paisaje es desolador. Hoy tenemos cerca de 5 millones (4.850.800, EPA, IIIT 2015) de personas en nuestro país que quieren trabajar y no pueden. De ellas, más de 1,4 millones llevan más de 2 años en situación de desempleo. Estas son las grandes víctimas de esta crisis, las grandes olvidadas.

Desde enero de 2012, más de 1.185.000 personas, han salido de nuestro país

buscando las oportunidades y el empleo que aquí no encuentran. Es la “movilidad exterior”, según el Gobierno del PP. En mayo de 2015, en la sesión de Control al Gobierno, Pedro Sánchez cifraba en 500.000 los jóvenes obligados a emigrar y Rajoy estimó esa cifra en apenas 24.000.

La mayoría de las y los jóvenes que han emigrado han tenido que abandonar su país porque aquí no hay ni futuro ni esperanza y más de 2 millones de menores de 34 años están en el paro: España ostenta el vergonzoso record de ser el país con la tasa de desempleo juvenil más alta de todos los países de la Unión Europea. Además, en términos generales, en el primer semestre del año 50.844 españoles han puesto rumbo al extranjero, un 30% más que en 2014, según el INE Son numerosos los y las jóvenes que, poseyendo una alta cualificación académica y profesional, se ven forzados a salir fuera de nuestro país para encontrar la oportunidad que en España no consiguen. La consecuencia de esta situación es la pérdida de los recursos humanos mejor preparados en los que el Estado ha invertido millones de euros en su formación, inversión que no va a revertir en la sociedad española, ni en nuestro sistema económico, por la fuga de talento que no estamos sabiendo retener.

Además, debido a la reducción presupuestaria a la atención a la ciudadanía en el exterior (101.768.300 euros de presupuesto de 2011 a 64.475.000 para 2015), muchos de éstos jóvenes que han emigrado pueden encontrarse en riesgo de exclusión social. El Gobierno del PP ha olvidado a los emigrantes en peor situación, ha disminuido todas las ayudas sociales, ha eliminado beneficiarios de las pensiones asistenciales y ha bajado sus cuantías y les ha retirado la tarjeta sanitaria después de 90 días fuera del país, si se encuentran sin empleo. Ha desatendido e ignorado a los nuevos emigrantes, ha ridiculizado su número y ha ofendido a quienes no tenían más remedio que salir de España para encontrar un futuro, calificando su motivación de “espíritu aventurero”.

El Grupo Parlamentario Socialista ha registrado varias iniciativas para fomentar el empleo juvenil, y concretamente en 2013, la Proposición no de Ley sobre medidas para fomentar el empleo juvenil en España y de apoyo a jóvenes en situación de exilio económico. A pesar de la gran envergadura del problema, el Gobierno del PP ha rechazado la casi totalidad de nuestras propuestas y el ofrecimiento de nuestro acuerdo, algo que no ayuda a encontrar una solución real a la problemática.

 

 

 

PROPUESTAS

1. Aprobar, en los primeros meses de la legislatura, un plan de retorno para que los jóvenes que han tenido que emigrar por razones económicas puedan regresar a España porque su país les ofrece nuevas oportunidades: El Plan de Retorno del Talento Científico y profesional, que constará de dos programas

a. Programa de Talento Investigador: Promover un Plan Especial para la recuperación, incorporación y consolidación del talento científico que permita, en colaboración con las comunidades autónomas, las universidades y los organismos públicos de investigación, recuperar a 10.000 jóvenes investigadores en cuatro años.

b. Programa de Talento Profesional orientado al retorno personal directivo y técnico joven en colaboración con las empresas.

2. Aprobar una Ley de Nacionalidad que recoja los derechos de ciudadanía de los españoles y españolas en el exterior.

3. Erradicar el voto rogado para fortalecer la democracia incrementando la participación.

4. Recuperar el Sistema Sanitario Universal, derogando la retirada de la tarjeta sanitaria a los 90 días.

5. Promover convenios bilaterales con los países con importante presencia de españoles y españolas en el exterior para proporcionarles cobertura sanitaria.

6. Establecer un procedimiento de homologación de las pensiones públicas del extranjero para que se puedan aplicar directamente las exenciones en el IRPF y solucionar así el problema que está afectando a los emigrantes retornados que regresan a España tras su jubilación.

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